La donna è mobile![]() "Buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar y darle espacio." LCiudadesInvisibles, ICalvino |
MoscasTengo tres en el patio dando vueltas. Llegan en verano y se van con la última tormenta, esa que cuando se apaga ya deja frío. Supongo que no son las mismas toda la temporada veraniega y esto es lo que más intrigada me tiene. ¿Qué se dicen las unas a las otras para darse alternancia, hay un servicio de testamentaría asociado al puesto? ¿Existe un Centro de Colocación y hay moscones supervisores que van patio por patio examinándolos para que en el momento que sólo haya dos, o una, poner sustitutas? ¿Las moscas de dónde salen y por qué reconocen mi patio como el suyo de recreo? Si es cierto que todo pasa por algo, ¿qué función hacen esas moscas ahí? ¿no se cansan de girar sobre sí mismas? ¿me reconocen? Digo yo que sí. Si hasta en cierto modo bailan para mí. Bailan conmigo. Cuando salgo a tender y me acerco a las cuerdas se retiran, se elevan, describen sus círculos más elevados, y cuando me inclino sobre la lavadora para coger otra prenda, descienden, recuperando su posición. Así hasta que no queda nada, así hasta que acaba la música. A veces, esquivando las cortinas de mi dormitorio, entran en casa, no todas, una, no siempre. Aprovechan que las aparto para salir o para entrar, y entonces se ponen a girar como locas por dentro de la casa, tropezando con las puertas, golpeándose contra las ventanas, cruzándose conmigo y volando cerca, rápido, rápido, que si afinara el oído las oiría porque tienen que ir diciendo cosas muy graciosas de válgame, me cachis en la mar y así. Pobres. Suelo coger un trapo, que las manos no valen, y sacarlas como si estuviera haciéndolo con una gallina. Piiiiita, piiiita, y la mosca que se acerca a la ventana de su liberación. Piiiita, piiiiita, y la mosca que se da con toda la pared de alrededor y con cualquier cosa, antes de encontrar la salida. Pero sale, hala, ya. Cuando llega con sus compañeras parece que no ha pasado nada, a saber qué se dirán que yo no oigo, pero parece que todo recupera su lugar. Es como hacer una buena acción, pero menos. En realidad no es nada, son moscas, ya ves tú. Pensarlo es absurdo, naturalmente, pero si todas las cosas tienen alma, a ver por qué no iban a tenerla las moscas por insignificantes que sean. Por tontas que sean. ¿Mira que aturdirse en casa y encontrar la felicidad en el círculo del patio? ¿no les satisfacen los espacios grandes? Aquí tendrían sol, sombra, superficie brillante, rugosa, plana, cálida, helada, blanda. Podrían posarse en muchos sitios, abrirse, ampliar horizontes. En cambio ahí están, las tres, jugando a pillar y a tú la llevas en mi patio, charlando, haciendo su vida circular, limitándose, quizá mareándose, a toda su libertad cerrándose. ¿Para qué? Miércoles, 11 de Mayo de 2005 03:03. Comentarios » Ir a formularioAutor: Paolo ¿Moscas volando en círculos? ¿Y de vez en cuando se juntan y parece que cuchichean? Eso es una señal. No me cabe la menor duda. Una señal. Fecha: 11/05/2005 10:38. Autor: La donna è mobile Una señal, sí señor, y un refrán: el que espera, desespera. ¿A usted, don Paolo de todos los Paolos, no le matan los tiempos muertos? No sucede nada, pero tiene que pasar. No hablo de preludios de cosas agradables, no, hablo del miedo. En esos previos hay un silencio que aploma, que se derrama sobre los hombros y que pesa. Angustia. (¡Jajaja, si digo sudores fríos van a ser los síntomas de un catarro!) Y la fecha límite al fondo, todavía lejana, quedándoselo todo, girando y absorviendo. A ella, a ella, llego a ella. Sin aliento y más por inercia, a ella. Ay, Paolo, yo ya estoy mayor para esto (sin tilde), :-))) Fecha: 11/05/2005 11:34. |
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